9 jun 2011

Encuentro de Educación, Arte y Cultura

PRACTICAS ARTISTICAS DOCENTES Y DIVERSIDAD DE CONTEXTOS
Reflexiones para la Comprensión y Transformación del Entorno
Aníbal Ortizpozo



“Entonces, creemos humanidad,
asumamos todos los dias
el oficio de humanizadores.”
OP en Convocatoria
¿Qué crear para cambiar humanidad?




He aquí que me encuentro en el CECUT buscando las coordenadas de una frontera y cómo transgredirla transversalmente desde adentro y afuera. Adentro están las instituciones del saber académico de la enseñanza de las artes plásticas y afuera un entorno con otros saberes, no académicos, incluidos los relacionados con la producción artística. Para el abordaje de este transitar es necesario poner los pies firmes sobre zonas definidas para no estrellarse, ni confundirse en medio de la vastedad y diversidad de contextos, instituciones y movimientos.
Me reduciré a compartir modestas experiencias habidas sólo en nuestro ámbito Latinoamericano -imposible abarcar todo-. Consciente además, que el uso de un léxico para las artes propio de cada región, la redenominación de los términos en los intentos modernizadores y el postcualquiercosa en el discurso académico, no facilitará acuerdos para la comprensión de lo que se entiende por cultura, interculturalidad, arte, artistas, participación, academicismo, injerencia, globalización etc.
De las respuestas a la pregunta ¿para qué y para quién(es) usar la enseñanza de las artes plásticas y visuales como estrategia para comprender y transformar el entorno y la cultura? depende qué necesitamos transformar, cómo, con quiénes, en el marco de cuáles relaciones, y con cuáles propósitos.
Para la comprensión del entorno debemos incluirnos, haciendo uso de la crítica y autocrítica, quienes trabajamos en el campo del arte y la cultura, reconocer que hay artistas "consagrados” que conducen y manipulan de modo vertical y tiránico a grupos de jóvenes creadores; que hemos oído afirmar a jóvenes estudiantes de arte que “el mejor artista es el que más vende”; que hay maestros mediocres que forman “discipulitos” a su imagen y semejanza; que existen curadores y críticos que arman estilos, mientras simultáneamente, hacen el papel de marchands ; que hay hacedores de modas del mercado artístico que encabezan tendencias a veces totalmente falsas; que aún hay profesionales universitarios que entienden la cultura, sólo como lo artístico y lo artístico como lo superior; que han surgido voces en nuestro entorno latinoamericano nos hablan de mil maneras, susurrándonos y a gritos como: “estamos hasta la madre”, “no al éxito, dinero y poder obtenidos por cualquier medio” como lo hizo vuestro poeta Javier Sicilia, lacerado por el dolor de padre.(1)

Por todo ello, reitero e insisto, que para la comprensión y transformación del entorno es necesario estar claro dónde estamos parados y hacia dónde queremos ir, ahorrarnos la retórica grandilocuente, sin consecuencias prácticas en la realidad. Usar el sentido común cuando se nos advierte que desde/y en el campo del arte y la cultura los cambios no se decretan, ni se logran de la noche a la mañana. Cambios que suponen primero la transformación interior en nosotros mismos.

Fundaciones del origen
Agazapadas dentro de uno o altamente desarrolladas, las expresiones llamadas “artísticas” plásticas, musicales, literarias, connaturales al todo ser humano, parecen venir impresas en la cadena genética de cada uno, irrumpen en nuestras vidas aliadas a la fuerza propulsora de la imaginación, desde las fundaciones del origen del hombre.
La risa, el llanto, el laleo, el garabateo, el silencio y el movimiento son nuestras expresiones primarias. El garabateo, por ejemplo suele ser la primera expresión gráfica, sujeta a sanciones o regaños paternos cuando el soporte es un mueble nuevo o una muralla recién pintada.
Así es como las expresiones orales se consolidan hasta el dominio de la palabra mientras la expresión gráfica permanece reprimida (?), hasta tropezar con las tareas dirigidas de la educación inicial o preescolar de rellenar plantillas y libros para colorear realizadas por adultos -antes mucho más que ahora-. A estos aspectos se refiere una afirmación que no me cansaré de repetir “Es desde la infancia que se debe estimular las capacidades liberadoras y expresivas, que son justamente las que promueven la imaginación en las artes, para contrarrestar la tendencia a la petrificación masificada de la vida”

Frontera adentro
Es necesaria la visivilización de zonas incómodas en los campos de la práctica de la enseñanza las Artes (artes visuales, música, literatura, danza) en la educación general, –preescolar, primaria y secundaria–. Si nos preguntamos por la función del arte dentro de estos niveles de educación, queremos saber en qué medida, todo plan de estudios, con la elasticidad que debe caracterizarlo, deberá incluir estudios o prácticas artísticas, con fines de formación general y bien equilibrada de los estudiantes, así como la visualización del entorno susceptible del cambio. Hasta hoy la equívoca existencia de esos planes y programas sigue siendo una preocupación permanente y al mismo tiempo un problema cuyas soluciones no son las más satisfactorias.
En el campo de las artes plásticas debieran revisarse constantemente dichos programas, sus contenidos, metodología de la enseñanza-aprendizaje, formación de los docentes, evaluación, manipulación de los materiales y acceso a los instrumentos de trabajo. Por otra parte el teatro, la danza, la música, las artes visuales y las artesanías, han sido siempre actividades culturales de expresiones más abiertas a todos los miembros de la comunidad y ligadas a la realización de intereses y anhelos individuales y sociales.

Las experiencias artísticas cobran una importante dimensión en un mundo que crece aceleradamente donde la automatización y tecnificación nos conduce a la cesantía eventual de la mente y de las manos.

No resulta difícil concluir, que de la claridad que tengamos en la comprensión de la función que el arte cumple en la formación del hombre, dependerá que en los programas de educación general, no se excluyan ni disminuyan las actividades artísticas permitiendo con ello la formación de un hombre equilibrado, capaz de perfeccionar el diálogo con sí mismo y con los demás.(2)

Desde afuera de la frontera
Caminar nuestros entornos suele darnos gratas sorpresas, especialmente cuando encontramos obras de talentosos creadores que nunca asistieron a una escuela de “bellas artes”, son los que en Latinoamérica suelen ser denominados como “ingenuos” –naif- “instintivos”, ”primitivos” o “populares”; se trata simplemente de autodidactas, nacidos de la autogestión y la perseverancia. Están allí, en zonas urbanas o regiones campesinas, proceden de aislados pueblos indígenas o de espacios de reclusión como cárceles y hospitales psiquiátricos. Su producción artística sus lenguajes, no tienen nada que envidiar a artistas de sólida formación profesional académica. Es el otro lado del arte (3), los museos del mundo los han incorporado a sus colecciones. Su existencia nos permite interrogarnos, acerca de nuestra relación con ellos, como actores sociales que están fuera del sistema educativo artístico formal y de enseñanza de las artes plásticas y visuales.

Buena noticia, ultima hora, para aquellos que aún no se han enterado, el entorno se está transformando permanentemente gracias a prácticas intelectuales que tiene lugar fuera de las instituciones académicas, Universidades, Museos, Centros Culturales, públicos o privados. Prácticas interculturales que debemos hacer visible y reconocer, si queremos interactuar con nuestro entorno a través de la enseñanza del arte.
Me estoy refiriendo a los “saberes” propios de nuestro pueblo, voces escritas o habladas, presentes en nuestras comunidades, que son permanentemente invisivilizadas, por quienes usan el saber académico, como poder, cuando no, son robados por las transnacionales del poder industrial, especialmente farmacéutico y agrícola.(4)

Es público y notorio la existencia diversos movimientos organizados en nuestras comunidades en torno a expresiones musicales, movimientos de artistas visuales, el trabajo de los humoristas gráficos, el de los cineastas, el teatro de la calle y sus variados movimientos, todos los movimientos intelectuales indígenas, el de los familiares y víctimas de la represión y la violencia, los frentes de liberación nacional y su manejo de lo simbólico, movimientos afro-latinoamericanos, movimientos feministas y sus intelectuales, movimientos de los derechos humanos, el de la creación de diversos tipos alternativos de universidades, experiencias de educación popular y animación socio-cultural. Señala el profesor Daniel Mato en su programa de colaboración intercultural en relación a estos movimientos “de ningún modo apunta a “dar voz a los sin voz, pues cada uno de ellos tiene su propia voz”, ni tampoco a “legitimar sus saberes” pues sin ninguna duda son legítimos.(5)

Podemos afirmar entonces, que tenemos muchas posibilidades de colaborar unos con otros, sí es posible que artistas y docentes puedan intervenir en los procesos sociales en marcha, con naturalidad y sentido común. Propongo no cerrarnos al diálogo por ningún motivo; echémonos los cuentos, tenemos mucho que aprender unos de otros, si coincidimos, tal vez podríamos caminar juntos, si no, respetar el ser diferentes, -la otredad- para poder exigir el legítimo derecho humano de vivir en paz.

CECUT, Tijuana, 1 de junio 2011



Citas:
1. Javier Sicilia, “Estamos hasta la madre. Carta abierta a los políticos y criminales”, Semanario Proceso, México, 27 de mayo 2011.
2. Aníbal Ortizpozo, “Las Artes y la Educación General”; Revista digital ENCONTRARTE Nº 117, 01 noviembre 2009 / Publicado en www.ortizpozo.com
Aníbal Ortizpozo, “Carta abierta a los artistas, docentes y estudiante de arte de Latinoamérica” Blog Del grito a la Palabra, http://ortizpozo.blogspot.com, mayo 2007.
Aníbal Ortizpozo, “Contrarrestar la Tendencia a la Petrificación Masificada de la Vida” Septiembre 2009. Artículo ampliamente publicado en Internet: Debate Cultural; ENCONTRARTE; Sur y Sur; Memoria chilena y otros.
3. El Otro lado del Arte, Catálogo. Cien Obras de la Colección del Museo Salvador Valero (autodidactas), Universidad de los Andes, Venezuela, septiembre 2000.
4. Aníbal Ortizpozo “Pueblos Indígenas. Robo descarado de recursos biológicos, genéticos y conocimientos ancestrales” Periódico Nasun (Nosotros), 3 de octubre 2008, Revista digital ENCONTRARTE Nº 121, enero 2010
5. Daniel Mato, Coordinador “Estudio y otras prácticas intelectuales latinoamericanas en Cultura y Poder” Caracas, marzo 2002.

Ponencia del Prof. Ortizpozo en el Encuentro de Educación, Arte y Cultura
MESA 2: La enseñanza de las artes plásticas y visuales, como estrategia para la comprensión y transformación del entorno y la cultura.
CENTRO CULTURAL TIJUANA, MÉXICO. - JUNIO 2011

30 may 2011

CONCIENCIA ETICA E IMAGINACION POLITICA

¿Qué pasa en Latinoamérica con nuestros intelectuales y artistas?

“Tener un alto sentido de la responsabilidad
no significa practicar la autocensura sistemáticamente.”
Roberto Matta Echauren


No me cansaré de abogar por la necesidad espiritual y política de un arte responsable con su ecosistema, su comunidad, con la vida toda, de este modo me sumo y suscribo a las reflexiones más lúcidas de pensadores y artistas que profusamente han tratado el tema.
La memoria política de intelectuales y artistas latinoamericanos de la generación del 60/70 y parte de los 80, revela cómo vivimos encendidos en la llama de una conciencia ética y cómo, cuando las llamadas “vanguardias artísticas” de ese entonces apartaron lo ético de sus revoluciones estéticas, se quedaron solo en lo cosmético de los cambios. Surgió entonces el tan debatido tema del “compromiso del artista” o lo que se llamó “un arte comprometido” en oposición al llamado “arte por el arte”, debate que contó con múltiples publicaciones, algunas no tan afortunadas por su carácter manualesco y lo reduccionista de la argumentación, que puso como ejemplos en los extremos del debate a Jorge Luis Borges por un lado y Pablo Neruda por el otro, naturalmente respaldados por los partidos de la derecha y la izquierda tradicional del cono sur.

Siempre pensé que reflexionar sobre este tema era fácil, pero la experiencia me indica que éstas ideas tienen un entramado y minado camino que despejar.
Los creadores en ocasiones nos ponemos “cataplasmas” superpuestas sobre nuestra percepción. A la sombra del poder no logramos decodificar los mensajes, las revelaciones de nuestro tiempo, coleccionamos sueños sin darnos cuenta cuando ellos ya están rotos.

Los artistas hemos sido incapaces de ver cuánto daño nos hace el ser convidados de piedra en las mansiones de los dueños de las ciudades y de las naciones, nos aturdimos con hologramas, espejismos y escapismos de las palabras en el doble discurso de la crítica promocional-comercial.

Fui parte de una generación de artistas pensantes que marchábamos al grito de “el pueblo unido jamás será vencido”, vi como muchos de ellos progresaban y se hacían exitosos al amparo de un izquierdismo solidario y dependiente del hoy desmantelado hermano mayor, la Unión Soviética. Hoy vemos a la mayoría de ellos, como tristes “burros televisivos” , avanzaron desde un izquierdismo sin convicciones a una derecha capitalista salvaje, sin sacrificar al menos en público, su credibilidad.

Creo que en esos años los artistas teníamos esas conciencias políticas públicas escribiendo, pintando, cantando, marchando contra las guerras imperialistas en Vietnam, Cuba, o contra la represión neo-colonial , a favor de la paz, derechos humanos, y en contra la represión ,torturas, persecución de emigrantes, minorías étnicas, etc. Hoy los encontramos, lavándose las manos, blanqueándose en la acción encubierta del “gatopardismo” y por otro lado, conformes con la intervención armada en Irak, avalando futuras acciones en Siria o Corea del Norte y por que no, en Latinoamérica, son los mismos que aplaudieron por supuesto, los misiles a Afganistán y Libia. Para muchos de ellos la Cuba que defendían hoy está en Miami y el Plan Colombia les parece magnífico.

A ellos, siempre que puedo, les pregunto ¿cuáles han sido los cambios y logros que hacia una independencia económica y calidad de vida que desde los años 60 han ocurrido? ¿Que se entiende por progreso? ¿Qué es lo postmoderno, en nuestros pueblos pobres de Latinoamérica?. Pueblos que no les ha llegado ni un pedacito de la modernidad, donde la implosión de las estructuras sociales se han agravado con la inflación, la niñez abandonada , el Sida, la destrucción de los recursos naturales y donde morir a manos de la delincuencia o paramilitares es el reality show entretenido de los medios de comunicación.
Imágenes reales (y no realidad virtual), crueles , obvias, allí están y ninguna manipulación “inteligentemente” programada por las tiranías de los dueños de los medios de comunicación, puede cambiarla ,somos el sur y hemos aprendido de nuestras propias limitaciones.

TREN AL SUR

Nuestro sur planetario está conformado por países del mundo periférico comparado con los países ricos del norte, en este sur, es al que pertenecemos la mayoría de la humanidad que vive y muere también mayoritariamente.
Este es el sector de la humanidad llamado también emergente o en vías de desarrollo, es donde el arte y la política siempre solían ir de la mano. Una de las razones residía en la lucha por la dignidad contra el reparto injusto que el poder, se entreteje con la resistencia cultural. No se reconoce que en nuestras necesidades existenciales básicas están presentes nuevos valores propios que reemplacen la identidad ahogada por el norte.

Las dificultades empiezan cuando imaginamos alternativas y vemos cómo los problemas se deben más a nuestras debilidades, que la fuerza de nuestros explotadores. Cuando advertimos que ciertos artistas y dirigentes culturales han engordado gracias a su actitud de protesta y ya nada los diferencia a sus equivalentes del norte, convirtiéndose en políticos astutos y demagogos .
Por ello, muchos de nosotros sentimos que no estamos en ninguna parte, sobretodo cuando no se puede seguir apoyando ya acríticamente en nombre de la unidad , sobre todo cuando esa unidad contra el enemigo es una estratagema para establecer una nueva hegemonía, el de la mediocridad.

He sido testigo vivo, de cómo el mal olor de la politiquería sucia, disipó la fragancia de los cambios revolucionarios que impulsamos, ahora bien, no se trata de renunciar a los sueños , sino de resistir, con la esperanza de profundizarlos, contraatacando desde la periferia al poder omnipotente del norte y sus “yanaconas” nacionales. La condición es de no blanquear nuestras memorias, romper los silencios cómplices. No autocensurarse en nombre de cualquier razón acomodaticia.
También están los que saben, pero no hablan por la culpa de un falso sentimiento de solidaridad. Y los que nunca han realizado una obra o lo han hecho ocasionalmente y ahora controlan la burocracia de los trabajadores de la cultura, cuidando en primer lugar no perder su cargo, su ínfima cuota de poder.
¿Cuál es mi posición? ¿Qué he aprendido? ¿Cuál es mi política? Creo que es mejor estar escribiendo o pintando que dejar que el evangelio televisivo de la estupidez le chupe a uno el cerebro.
Escribir o pintar puede ser una mentira para algunos, pero es una mentira pequeñita en relación a la gran mentira de la politiquería barata. Peligrosa sobre todo cuando sólo apunta a políticas culturales que privilegian solo lo popular-nacional-generacional, bajo el paraguas del poder económico globalizador.

PODER

También en el campo del arte y la cultura póngase a un intelectual en la posición de poder y abusará de él, como cualquier hijo de vecino, sobran los ejemplos, al más puro estilo del ciudadano Kane y que todos hemos conocido.
El compromiso del artista con la ética no es cuestión de elección es parte de un ritmo que está en la respiración, porque forma parte de la creación. El buen arte y la literatura seguirán siendo políticos porque encarnan esa lucha incesante con la parte “resistencia” de nuestras conciencias y se expresa en esos códigos compartidos, por eso el arte es social.

Los lenguajes,(también los artísticos),son la memoria del poder reseñados en toda historia oficial y la memoria es el poder del dolor de nuestros pueblos empobrecidos.
El arte y la literatura que se proponga transformar la conciencia debe ocuparse de buscar los márgenes, orillarse, estirar los límites, por el contrario, la política recorre la línea recta al centro del poder que va del compromiso al contubernio y a la corrupción.
La naturaleza del hombre es bestial sangre por petróleo, parece ser el lema y la acción actual de una “democracia” como la norteamericana, que con un poder militar inmenso, mentiras y fuerza genocida, impone un nuevo orden económico mundial , pero la lucha por la decencia debe continuar, por nuestros sueños de liberación y los conflictos que ellos generen sabiendo que ningún logro es permanente, y que si permanecen como meta llegan a desvirtuarse. La vida de los creadores, consiste en caminar ausencias que provoquen metas actividades, por eso elaborar un relato ,pintar un cuadro ,es activar un sueño.

Siempre es necesario interrogarse frente a un espejo para perseguir, más bien para combatir el lado oscuro de la creatividad y sus tiranos interiores: la hipocresía , el miedo, los intereses creados, la falsa autocrítica, las ideas convencionales y esquemáticas, todas ellas forman parte de ese muro invisible que es necesario derribar para emprender la verdadera lucha por la libertad creadora.

Frente a la posibilidad de cambios profundos, también llamados revolucionarios ,no se trata solo de estar con ellos, sino ser revolucionario y ser revolucionario implica naturalmente ser libre o estar en la lucha por serlo. Poder subvertir la hegemonía, desmontar el imparable proceso de acumulación de capitales, sacudirse, luchar por la revolución y en contra de la politiquería demagógica.

Estética , ética y revolución son inseparables y nos abren los espacios para nuestra capacidad de soñar y crear utopías. Así como toda revolución es una empresa colectiva en el plano social , también es un proceso que debe verificarse en el interior de cada individuo.

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Con mi deuda de gratitud a:

Breyten Breytenbach, poeta y pintor sudafricano ,”Es importante asumir la responsabilidad del relato. La imaginación es política”

Roberto Matta Echauren, pintor y pensador chileno,” El arte es el deseo de lo que no existe y, a la vez el instrumento para realizar este deseo”

Rubén Albes, Profesor universitario brasileño,”..solamente cuando el pueblo sueña, asume la condición de sujeto de la historia.”