30 may. 2011

RECONOCIMIENTO Y PROTECCIÓN DEL PATRIMONIO ARTÍSTICO PLÁSTICO

Técnicas artísticas y nociones básicas de conservación y restauración.
Prof. Aníbal Ortizpozo.



“La adopción de principios absolutos para distinguir
la verdad de la falsedad, conduce a
un conformismo absoluto.” Stefan Morawski





¿Cuál es nuestro patrimonio artístico plástico?, ¿Dónde se encuentra?, ¿Cómo y en qué estado de conservación está?, ¿Cuáles son las fronteras del extenso campo de las Artes plásticas en relación a las demás Artes?, ¿Cuáles son sus manifestaciones, técnicas y materiales de que están hechas sus obras?, ¿Cuáles son los oficios y profesiones relacionados con el patrimonio artístico plástico?, ¿Cuáles las instituciones?, ¿Cuál la legislación y reglamentos vigentes?, ¿Cuál las competencias y responsabilidades del Estado, Gobernaciones y Alcaldías en la conservación del patrimonio artístico plástico?.

Para dar respuesta a estas interrogantes y aproximarnos, sino a verdades absolutas, por lo menos a la comprensión de los fenómenos que enunciamos, deberemos precisar los necesarios conocimientos y el uso de un léxico técnico especializado en el campo de las artes plásticas, sus técnicas artísticas y la producción de las obras, (objetos materiales) así como la conceptualización de lo que se entiende por conservación del patrimonio.

Es necesario saber que las piezas que se estudian son objetos materiales en las cuales mediante una técnica ha dado como resultado una forma o figura artística. El arte además de creación entonces es producción y sus métodos dependen del tiempo “histórico” y de cada cultura.

En relación a la producción artística hay críticos, comisarios, museógrafos, galeristas, anticuarios, marchands, conservadores y restauradores que olvidan que las piezas son signos y patrimonio cultural histórico y valoran más su aspecto material como una mercancía comerciable.

Se debe estar atento a los virajes culturales, determinar si se está cerrando un ciclo y se está abriendo otro. Aquí es particularmente importante el fenómeno de la continuidad o no continuidad de cierto tipo de producción artística, porque las autodenominadas “vanguardias” vinculadas a la moda, se especializan en simular la validez de su propuesta, pero sólo como una situación comunicacional.

El conocimiento y uso del lenguaje adecuado, significado de los términos y vocabulario a emplear también suele ser una dificultad a sortear. Como en la Epistemología, los criterios del saber verdadero están determinados por las diferentes formaciones de los intelectuales, especialistas científicos en tiempos, espacios y sistemas culturales dados. Por ejemplo, ¿qué es lo “popular” en el arte y la cultura de la Venezuela contemporánea?. Otra dificultad surge cuando nos preguntamos ¿cuál es, cómo y dónde se encuentra nuestro patrimonio artístico, para establecer proyectos de conservación.

Observamos en el trabajo de campo que la realidad nos sobrepasa y sorprende al darnos cuenta que lo "culto", lo "popular" y lo "masivo", no lo encontramos dónde y cómo acostumbrábamos, fenómeno hoy definido como "hibridez" intercultural.
Las más recientes observaciones de los entrecruzamientos interculturales se ven dificultadas, entre otras cosas por la desconfianza que genera una "globalización impuesta", el libre comercio desigual y "post-cualquier cosa" en el discurso académico.
Al parecer la crisis de la cultura actual radicaría en la falta de pureza y que ya no corresponde a ningún grupo estable, definido y sobre todo, a la idea de una cultura hecha por el pueblo mismo o "la misma gente.

Las opciones o desafíos que los antropólogos, sociólogos, historiadores del arte y cientistas de la comunicación tienen, es volver a ver la entrecomillada "cultura popular" y sus expresiones artísticas, con instrumentos transdiciplinarios , flexibles; esta mirada oblicua les permitirá encontrar respuestas que van más allá de sólo lo cultural y donde una sola disciplina científica resulta insuficiente.
Las respuestas van más allá de sólo lo cultural, según García Canclini, “surgirán cuando se observe la coexistencia entre culturas étnicas y nuevas tecnologías; formas de producción artesanal e industrial o cómo las capas populares y la elite combinan formas de democracia modernas, con formas arcaicas del poder; la transacción entre movimientos sociales y regímenes paternalistas o los poderes oblicuos de las instituciones liberales con hábitos autoritarios”.

Nuestra praxis nos habla de la carencia de profesionales en el campo de la gestión del patrimonio cultural, lo que se traduce en malas administraciones, pérdidas y daños al patrimonio, ausencias de políticas. Agravado con legislaciones en desuso, anteproyectos, leyes y reglamentos aún sin aprobar conformando una transitoriedad discrecional en las políticas de protección de nuestro patrimonio. (Es necesario crear los instrumentos para la aplicación efectiva los Artículos 98, 99,100 y 101 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Además acelerar la aprobación de las Leyes de Cultura y Educación).

Parece un hecho común, pero sucede que por un conservacionismo a ultranza de objetos artísticos, sitios históricos y arqueológicos nos olvidamos de sus “hacedores”, artistas, trabajadores del arte y la cultura o como se los quiera llamar , porque ellos son “patrimonios artísticos culturales vivos” que deben, como primera opción, ser protegidos mediante leyes, regímenes e instituciones que garanticen su seguridad social.

Finalmente, lo que estudiaremos acerca de la protección de nuestro patrimonio artístico plástico es necesario sistematizarlo y desarrollarlo, contando con enfoques frescos y proposiciones alternativas de ideas coexistentes con las proposiciones de cambios urgentes para una efectiva democracia cultural participativa.

Caracas, abril, 2004