26 oct. 2016

APOYO EMPRESARIAL A GOLPES DE ESTADO

Chile / Venezuela: Históricas  Conspiraciones  Permanentes del Imperialismo del Dólar.



Aníbal Ortizpozo

"Nos forzaron,
 a balazo, corvo y picana eléctrica,
a someternos al modelo neoliberal
 más extremista de la tierra”

Gabriel Salazar. Santiago 1936
Doctor en Historia Económica y Social


No importa cuánto tiempo ha transcurrido, y si lo que vivimos los chilenos hace más de cuarenta años está olvidado, o para los más jóvenes no tiene sentido, lo que no significa que estén desmovilizados, hemos visto y estado presente en sus recientes, multitudinarias y creativas marchas de protestas por una educación gratuita de calidad, sin un endeudamiento de por vida, la eliminación de la constitución pinochetista vigente, contra las AFP (Administradoras de Fondos de Pensiones) y la violencia de género. No obstante aquí está nuestra “porfiada memoria” para seguir preguntándonos, si la sangrienta experiencia que vivió Chile ha servido de lección a los pueblos del planeta tierra. Me refiero aquí especialmente, a la llamada “conspiración del imperialismo del dólar”, una suerte de terrorismo financiero empresarial que preparó el camino al Golpe cívico-militar chileno.

Además del poder político, se trataba de ganancias y privilegios de las empresas instaladas a sus anchas en la economía chilena, quienes financiaron el golpe cívico militar. Encabezadas por los tres tiburones más voraces: el Consorcio Anaconda, el Consorcio Kennecot y la International Telephone & Telegraph (ITT), a las que se sumaron: General Electric Co., General Motors Corporation, Gulf Oil Corporation, Ford Motors Company, Union Carbide Corporation, Eastman/Kodak Company, Exxon (Estandar Oil Company), International Business Machine Corporation (IBM), RCA Corporation, Chase Manhattan Corp. Co. y otras de la República Federal de Alemania que junto a importantes empresas de Gran Bretaña, Países Bajos, Italia, Japón y Suiza,  participaban en la explotación del pueblo chileno y posteriormente en el golpe. Uno de los ejemplos más simbólicos fue la huelga de los propietarios de camiones que transportaban todo tipo de productos, a través de nuestro largo territorio y cómo por su parqueo recibieron la suma aproximada de US$ 4.000 diarios, desabasteciendo a todo el país y generando con ello el descontento, para desestabilizar el gobierno.
En la conspiración también participaron los grandes bancos del mundo, aplicando su puño estrangulador, producción de mayores deudas al Estado y grandes ganancias para ellos a costa de la miseria del pueblo. Cuando el gobierno de la Unidad Popular los trancó, ellos usaron el arma impopular de la no-concesión de créditos, liderizados por el First National City Bank USA, –que para entonces poseía diez sucursales en Chile–, Banco Interamericano, Bank of London and South América, y grandes bancos de Alemania, con sus filiales entre otros el Deustsche Bank.


Las corporaciones privadas del capital transnacional usando su poder económico, han sido parte de las guerras, invasiones y financiamiento de golpes de estado. Existen también otras acciones donde las empresas intervienen con el consentimiento de los gobiernos, como las llamadas “las alianzas estratégicas”, especialmente en las actividades culturales-artísticas, científicas y militares, además, intervienen mediante convenios binacionales con universidades y otras instituciones del Estado. Por otro lado, las empresas de capitales nacionales, intervienen cada vez que consideran que se está atentando contra su bolsillo, financiando a grupos o partidos de la derecha económica, en plebiscitos o cualquier otra consulta popular. El más reciente escándalo revelado en los medios de comunicación, es que al menos 30 empresas y 30 personas naturales, financiaron la campaña por el “NO” en el plebiscito sobre los acuerdos de paz en Colombia, así lo declaró Juan C. Vélez, gerente de la campaña por el NO. Entre ellas figuran: Colombiana de Comercio, Codiscos, Tronex, Seguros Bolívar, Banco Davivienda, etc.  Incluso los abogados Jorge Molano y Élmer Montaña, demandaron ante la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia al partido Centro Democrático por hacer campaña sistemática de mentiras y engaños sobre los Acuerdos de Paz.

Hoy la historia se repite en Latinoamérica. El mismo libreto exitoso en el Chile de los setenta, se está aplicando a Venezuela. Como refugiado político chileno, me parece una mala película, repetida los trescientos sesenta y cinco días de todos los años, o sea una verdadera pesadilla. Con el agravante que el apoyo empresarial, golpista y desestabilizador, se hace hoy con mayor descaro y violencia en Venezuela, terreno fértil, por ser un país que depende de la renta petrolera, por lo tanto tiene que recurrir a la importación de materias primas, maquinarias, alimentos, etc., cuyos dueños son las empresas privadas transnacionales y nacionales, en especial sus sistemas de distribución y venta, en manos del capitalismo criollo, preexistente.
Dichas empresas propician y financian la formación de grupos aliados a la derecha opositora, hasta han llegado a crear “saqueos show televisivos” cuando dirigentes políticos, acarrean a elementos disociados para que destruyan uno que otro pequeño mercado del interior del país, eso sí, primero convocando a los medios de comunicación nacionales e internacionales para difundir los hechos delictivos que provocan, culpando de ellos al gobierno. Así ha sido posible constatar una vez más, cómo empresas periodísticas como CNN en Español desde Miami, Caracol en Colombia y la prensa impresa y televisiva Española, estén publicando diariamente  fotos de saqueos, muertos y represión en manifestaciones atribuyéndoselas al gobierno venezolano, cuando los hechos en ocasiones, hasta han ocurrido en otro tiempo y país.

Lamentablemente, cualquier medida gubernamental para proteger a los pueblos de la especulación empresarial, no es tarea fácil, porque el problema de fondo es que, basándose en lo económico como estrategia, el objetivo, es definitivamente la toma del poder político, con el apoyo e injerencia de EEUU. A muchos ciudadanos inmersos en la economía ilegal especulativa y funcionarios estatales corruptos, se les captura, enjuicia y detiene, son los responsables, de los llamados “mercados negros”, no obstante, es justo decir que las medidas gubernamentales de control han sido insuficientes y contradictorias, porque a mi entender, mientras haya subsidios por parte del Estado a los productos, habrá especuladores que se apropian de los productos subsidiados y ciudadanos que
masivamente compran en el mercado negro, por necesidad, haciéndose cómplices involuntarios, por lo tanto, todas las medidas de control quedan neutralizadas, favoreciendo el objetivo político de generar, angustia, descontento y desestabilización. Se han implementado cientos de planes y operativos, pero todavía falta mucho por hacer para erradicar el mercado ilegal de productos, alimentos, medicinas y otros artículos de primera necesidad como repuestos de automóviles y maquinaria industrial, entre otras razones, porque algunas policías municipales se abastecen gratuitamente de los especuladores haciéndose de la “vista gorda” de este grave delito.
Se habla muy poco en público de las empresas latinoamericanas que ocultan sus ganancias en paraísos fiscales, despiden arbitrariamente a sus trabajadores, no pagan el Seguro Social, evaden impuestos y especialmente las que están al margen de la ley, cuya riqueza es producida por actividades ilegales. Por ejemplo, en EEUU y sus “franquicias” en nuestros países las de mayor ganancia son: el narcotráfico, la falsificación de productos, como los medicamentos, el tráfico humano, el tráfico ilegal de petróleo y gasolina, tráfico de vida salvaje (animales, aves en peligro de extinción, la venta de sus cueros, cuernos, piel etc.) amparadas por el crimen organizado, según informe del Foro Económico Mundial – Foro de Davos, Global Financial Integrity GFI, Washington.
Me imagino y quiero creer, que existen empresarios honestos y empresas que además de sus legítimas ganancias, por el trabajo que realizan, están al margen del abuso y la delincuencia comercial, tan abundante en las sociedades capitalistas.

La paradoja del desabastecimiento en Venezuela es, que sí hay mercancías, porque los productores abastecen preferencialmente a los especuladores……. pero, los pueden adquirir son sólo las minorías burguesas adineradas, los dueños del dólar que venden en el mercado negro o viven de la renta, los dirigentes políticos financiados por extrañas ONGs o la NED,  USAID, y el Departamento de Estado, donde la embajada estadounidense ha funcionado como oficina de pagos, según consta en los documentos desclasificados de la CIA.
Por lo demás, es público y notorio que los ricos de Venezuela en Caracas, llenan los restaurantes, boutiques, discotecas y tiendas de delicateses, a los cuales arriban en automóviles del año; no han dejado de viajar al exterior donde hablan de del régimen que los oprime, los derechos humanos, presos políticos, dictadura, comunismo, libertad de expresión y sus declaraciones son ampliamente difundidas por los medios de prensa impresa digital y televisiva, empresas que también les pertenecen, las de la mentira mediática globalizada, lo que me trae a la memoria la frase “el Mercurio miente” que el pueblo chileno creó, vigente hasta nuestros días, señalado fehacientemente en la película documental “El diario de Agustín”.

Por declaraciones públicas de sus gobernantes, sabemos, que en la política exterior de EEUU, el descaro no tiene límites y lo ha llevado a expresar pública y abiertamente su estrategia imperial neoliberal: “vamos a dominar al mundo por la fuerza si es necesario, las leyes internacionales no importan, menos las Naciones Unidas, si no hay una razón o pretexto para invadir, lo inventaremos porque somos una fuerza militar sin paralelo, tenemos el derecho de actuar en todo el mundo para imponer la economía de mercado y garantizar la seguridad energética y podemos atacar a quien consideremos una amenaza o a cualquier país que pueda convertirse en una competencia militar...”  como expresó el presidente George W. Bush.
Al respecto, el refrán popular dice “Por la boca muere el pez" , ellos siguen vivitos y coleando, imponiendo tratados (TTP); amenazas de invasiones preventivas y reales, contando con el silencio cómplice de las organizaciones internacionales, entre nosotros la OEA; vetando acuerdos mayoritarios de las Naciones Unidas, por ejemplo, entre otros, el levantamiento del bloqueo económico a Cuba; la impunidad de la OTAN con sus mentirosos daños colaterales en Europa y sus alianzas con grupos terroristas en Medio Oriente; la CIA planificando día tras día la injerencia; y finalmente, las empresas privadas transnacionales financiando incondicionalmente golpes de estado, disfrazados hoy de “constitucionales”, de “legalidad judicial o parlamentaria”, en nombre la libertad y la democracia pero que en realidad lo que defienden es el libre comercio neoliberal empresarial.


Para seguir leyendo:

SALVADOR ALLENDE. Cien Años Todos Los Sueños. MINCI, Venezuela 2008
Aníbal Ortizpozo
Libro digital de descarga gratuita en:

CHILE. Libro Negro. Pahl - Rugenstein  Verlag. Colonia, Alemania, 1974
Editores: Hans – Werner  Bartsch, Martha Buschmann, Gerhard Stuby y Erich Wulff

CHILE 40 AÑOS ¿QUÉ ESTAMOS ESPERANDO?  Artículo Blogspot  Del Grito a la palabra http://ortizpozo.blogspot.com  2013
Aníbal Ortizpozo

DE CÓMO SALIR DE LA CONSTITUCIÓN VIGENTE DE CHILE S.A.
Artículo Rebelion.org  www.rebelion.org  2013
Aníbal Ortizpozo

LA MANO PELUDA POST-DICTATORIAL A 41 AÑOS SIGUE HACIENDO ESTRAGOS.
Artículo Blogspot  Del Grito a la palabra http://ortizpozo.blogspot.com  2014
Aníbal Ortizpozo

EN NOMBRE DEL PODER POPULAR CONSTITUYENTE. Chile Siglo XXI.
Gabriel Salazar 2011

LOS DUEÑOS DE LO QUE COMEMOS
 Acaparamiento / Desabastecimiento Inducido / Especulación.
Del Grito a la palabra http://ortizpozo.blogspot.com  2016
Aníbal Ortizpozo

EL DIARIO DE AGUSTIN. Película documental, 2008
Ignacio Agüero



7 oct. 2016

LOS DUEÑOS DE LO QUE COMEMOS

Acaparamiento / Desabastecimiento Inducido / Especulación.

Aníbal Ortizpozo


Soberanía alimentaria,
 un derecho  de nuestros pueblos.




En los mercados internacionales se está jugando con los alimentos como el maíz, la soya, el trigo, y el café, disfrazando de escasez, –por alta demanda o baja producción– su acaparamiento para subir los precios. Goldman Sachs entre otros, aparece como el principal responsable. Hace algunos años, los precios mundiales de los alimentos se dispararon. El número de personas viviendo en la extrema pobreza alcanzó los 150 millones. La ONU encargó una investigación sobre las causas de esta crisis alimentaria. La conclusión del  informe es estremecedora: potentes especuladores internacionales provocaron una enorme burbuja en el mercado mundial de alimentos que  derivó en una crisis alimentaria.

Al parecer, siempre ha sido lo usual, que cuando desaparece un producto en los anaqueles de los supermercados, el pueblo de a pie ya sabe, que aparecerá después con un precio mucho más alto. En las llamadas crisis financieras, han entrado en escena nuevos actores, “los especuladores” con máscaras de inversionistas, ofrecen estabilizar el mercado y sus riesgos de pérdidas. Bajo el concepto, en términos propios de la ciencia económica, de “derivados financieros” (en palabras simples, “derivado financiero” es un instrumento cuyo valor depende del precio de un bien subyacente, en este caso los alimentos o materias primas para su elaboración) y como la humanidad y la animalidad cautiva (mascotas) siempre necesitaran comida, ¡¡¡mejor inversión imposible!!!  la escena económica de los negociados en las Bolsas de Comercio, como Wall Street, se llena de aplausos… además porque los especuladores proporcionaran liquidez al mercado. Y como las crisis financieras se han hecho permanentes, nuestros alimentos cotidianos, tienen el  valor seguro de un “cheque de gerencia”.

Mientras en el mundo empresas como Walmart se ha convertido en gigante de los comestibles, sus “compinches”, las  poderosas empresas monopólicas de fabricación de alimentos como Monsanto, Cargill o Tyson Food, controlan la industria del embalaje de la carne de vacuno y cerdo, el procesamiento de la soya y de los pollos de engorde, entre otros productos. A las cadenas de negocios y almacenes distribuidores de las empresas que monopolizan la industria de los alimentos, se han sumado los productores y finalmente estos inversionistas, que no producen ni distribuyen, se apropian de la producción alimentaria, transformándose en los dueños de nuestra comida,  especulan  en las bolsas de comercio, creando burbujas y rumores para obtener la máxima ganancia con las materias primas y alimentos procesados.

Visible y comprobable: Los productos de Nestlé, Kraft y PepsiCo y otros, se exhiben en las estanterías de los supermercados en gran variedad de categorías de alimentos, repartidos en  una decena de marcas diferentes, para  un  mismo producto, “es  la falsa competencia “. Ésta estratagema, propia del realismo mágico, es solo para engañar al consumidor, haciéndole creer, mediante el uso de esta “marramucia” de mercadeo, que tiene múltiples opciones para adquirir el producto que necesita.

En las campañas y protestas mundiales por nuestra soberanía alimentaria, también se señala a Monsanto y sus compañías asociadas, con la recomendación “EVITAR COMPRAR” por la dañina presencia en la producción agrícola de especies transgénicas, sinónimo de contaminación, enfermedades y muerte a toda la vida del ecosistema planetario.
He aquí algunas de las más poderosas empresas de alimentos, señaladas:
Aunt Jemima, Aurora Foods, Banquet, Best Foods, Betty Crocker, Bisquick, Cadbury, Campbell’s, Capri Sun, Carnation, Chef Boyardee, Coca-Cola, ConAgra Foods, Delicious Brands cookies, D uncan Hines, Famous Amos, Flowers Industries, Frito Lay, General Mills, Green Giant, Healthy Choice, Heinz, Hellmann’s, Hershey, Holsum, Hormel, Hungry Jack, Hunt’s, Interstate Bakeries, Jiffy, KC, Masterpiece, Keebler, Kellogg’s, Kid Cuisine, Knorr, Kool-Aid, Kraft, Lean Cuisine, Lipton, Loma Linda Foods, Marie Callender’s,  Minute Maid, MorningStar Farms, Mrs. Butterworth’s, Nabisco, Nature Valley, Nestlé, Ocean Spray, Ore-Ida, Orville Redenbacher’s, Pepperidge Farm, Pepsi, Philip Morris, Pillsbury, Pop Secret, Post cereals, PowerBar brand, Prego, Pringles, Procter & Gamble, Quaker, Ragú, Rice-A-Roni & Pasta Roni, Schweppes, Weight Watchers Smart Ones, Stouffer’s, Tombstone frozen pizza, Totino’s, Uncle Ben’s, Unilever, V8,etc.
En Venezuela, se destacan Empresas Polar, PepsiCo Alimentos S.C.A., Cargill de Venezuela, Procter & Gamble y Coca Cola. Otras productoras de alimentos están agrupadas en CAVIDEA Cámara Venezolana de la Industria de Alimentos: Alfonzo Rivas & Cía, Alimentos Heinz, C.A., Bimbo de Venezuela, C.A.,Del Monte Andina, C.A.Industria Láctea Venezolana, C.A. (Indulac), Nestlé Venezuela, C.A., Ovomar, C.A., Pastas Capri, C.A., Pepsicola Venezuela, S.A., Plumrose Latinoamericana, C.A.,etc ,la mayoría de ellas, no todas, justifican su ninguna o baja producción por la falta de divisas para importar las materias primas, no obstante cuando las han obtenido, les han dedo otro uso.

Luego están las empresas, dueñas indiscutibles de la comida llamada “chatarra” y sus franquicias repartidas por el mundo: McDonald's, Wendy's, KFC-Kentucky Fried Chicken, Tony Roma's Venezuela, Subway, Pizza Hut, Papa John's Pizza, Starbucks Corporation, Friday's, Dunkin' Donuts, Domino's Pizza, Burger King.etc.


Por su parte el gobierno venezolano tiene cerca de 300 empresas de producción, almacenamiento y distribución de alimentos e insumos, naturalmente insuficientes para frenar la escasez inducida de alimentos, que ha resultado ser el arma política más efectiva, en las llamadas guerras económicas, de cuarta o “enésima generación”, iniciadas por poder económico de monopolios y empresas transnacionales de alimentos, que apoyan la restauración conservadora capitalista actual en Latinoamérica, haciendo posible con ello, la injerencia de las grandes potencias en nuestros pueblos, que a su vez, han decidido independizarse.

En aras de garantizar la seguridad y soberanía alimentaría del país, el gobierno, ha creado la Corporación Venezolana de Alimentos y la Corporación de Abastecimiento y Servicios Agrícolas que dirigirán 14 conglomerados en los que serán ubicadas empresas estatales y privadas, entre la que destacan Agropatria, Café Madrid, Lácteos Los Andes, Aceites Diana y muchas otras que se están sumando lentamente a la producción de alimentos.
Corporación Venezolana de Alimentos, manejará 110 empresas entre públicas y privadas, agrupadas en 6 conglomerados: Arroz, Aceites y Grasas, Cárnico, Avícola, Pesca y Alimentos Balanceados para Animales.
Por su parte, la Corporación de Abastecimiento y Servicios Agrícolas conducirá 183 compañías entre públicas y privadas, agrupadas en 8 conglomerados: Lácteos, Frutícola, Transporte, Silos, Acopio y frío, Empaquetadoras, Harina de maíz y Redes de Distribución la cual agrupa a: Pdval, Mercal, Bicentenario, Bases de Misiones, Comercializadora y Distribuidora Red Venezuela CA (CDR Venezuela, CA), Fundaproal y el Instituto Nacional de Nutrición.

El Chile de los setenta y la Venezuela contemporánea, dos ejemplos, donde la historia se repite: acaparamiento para crear desabastecimiento y especulación con los alimentos, medicinas, insumos del aseo personal y otros. En ambos países, la oposición política ha recurrido al apoyo económico irrestricto de las empresas transnacionales todas, no sólo productoras de alimentos, sus franquicias y la empresa privada criolla afiliada a Fedecámaras, cuyo presidente, Carmona Estanga participó en el golpe militar del 2002 ,siendo designado como el sucesor del presidente legítimo Hugo Chávez
En el acaparamiento y especulación, tienen una gran responsabilidad las asociaciones de productores, y especialmente las cadenas de distribución y venta. En Venezuela el resultado del desabastecimiento inducido, no se hizo esperar, descontento, malestar en la población por las interminables amanecidas colas y el impresionante surgimiento de una economía informal especulativa. Ciudadanos, que lograron romper todas las normas legales, al apropiarse de los alimentos y medicinas subsidiados por el gobierno, para venderlos clandestinamente a precios exorbitantes, directamente, online o por teléfono con entrega a domicilio. Estas acciones ilegales el Gobierno Bolivariano las ha combatido, con la ley en mano, juicios y encarcelamiento, sin lograr aún el término de estas prácticas delictivas.

En  el Chile de Allende se crearon las JAP (Junta de  abastecimiento y precios, integrada por pobladores), en Venezuela hace algunos meses el gobierno creó los CLAP, (Comités Locales de Abastecimiento y Producción) para que el pueblo, sin distinción de su pensamiento político, ni ingresos, previa organización, censo y registro, pueda adquirir una bolsa con alimentos de la Cesta Básica, como : harinas de trigo y maíz, arroz, leche, aceite, frijoles, azúcar, fideos, mantequilla, un pollo y en ocasiones carne de vacuno, vendida a domicilio a precios subsidiados. Dicha organización está recién en pleno desarrollo y cuyo futuro no es predecible.
Lamentablemente las JAP en Chile, si bien aliviaron al consumidor, no resolvieron el problema de fondo, que basándose en lo económico como estrategia, el plan era definitivamente político, la llamada “conspiración del imperialismo del dólar”. Las empresas transnacionales asentadas en el país encabezadas por los tres tiburones más voraces: el Consorcio Anaconda, Kennecott, la International Telephone Telegraph (ITT) y el Departamento de Estado de gobierno de EEUU, (según se rebeló en los documentos de la CIA, hoy desclasificados) financiaron todo, desde la voz de diputados y senadores conservadores y demócrata cristianos, la anexión de los militares traidores, el malestar y la desestabilización, preparando así ,el camino al golpe cívico-militar ,que terminó con la vida del presidente Salvador Allende y miles de chilenos en septiembre de mil novecientos setenta y tres.

Por ello, los ciudadanos  deberíamos volvernos más conscientes, saber de dónde vienen nuestros alimentos, quiénes son sus dueños, su costo, por qué las ofertas o remates, cuándo el desabastecimiento no es real, sino un arma más de la lucha política sucia. Procurar una información veraz y actualizada accediendo a los más recientes documentales televisivos sobre investigaciones, demandas, difundidas a través de internet y las llamadas redes sociales. Sumarse a campañas y protestas masivas por nuestra soberanía alimentaria. No más impunidad a los especuladores en general, no solo de nuestra comida, también nuestra salud, vivienda y educación. Solo así los trogloditas de la industria de los alimentos, las cadenas de distribución y venta, los productores e intermediarios, estarán acosados, por sus prácticas indeseables de convertir las materias primas y alimentos procesados en un instrumento político, exclusivo del lucro capitalista salvaje.




PARA SEGUIR LEYENDO:

CÓMO  GOLMAN SACHS CREÓ UNA CRISIS ALIMENTARIA
 Por Principia Marsupia

LOS CARTELES DE ALIMENTOS: ¿A quién pertenece lo que comes?
Por Terra

ROBO DESCARADO DE RECURSOS BIOLÓGICOS, GENÉTICOS Y CONOCIMIENTOS ANCESTRALES
Por Aníbal Ortizpozo, 2009

LA TIERRA ENVENENADA Y NOSOTROS ADENTRO RESISTIENDO
Peligrosos transgénicos, (OMG) Organismos Genéticamente Modificados.
Por Aníbal Ortizpozo, 2016
Publicado en: www.rebelion.org